sábado, 13 de febrero de 2016

Pajaricos de invierno delante de la ventana (3): Curruca con casco


En catalán la Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) se llama Busquereta de casquet... Grande, para ser una curruca, activa y fotogénica. En los meses fríos llegan muchas a los parques, donde no es difícil detectarlas en las zonas con abundancia de hiedras. El de la foto es un macho adulto (las hembras y los ejemplares juveniles presentan el sombrerito de color castaño) y canta que lo flipas.

Pajaricos de invierno delante de la ventana (2): Mirlo negro

 

Los mirlos (Turdus merla)  de la avenida andan revolucionados con los últimos trabajos de la gente de Parcs i Jardins en los parterres de la calle... Algún mirlo anda ya primavereando y haciendo refilets por la tarde... Muchacho, que me ha dicho Tomàs Molina que vuelve el invierno mañana!

viernes, 12 de febrero de 2016

Pajaricos de invierno delante de la ventana


Los mosquiteros (Phylloscopus collybita) vienen en grupitos de tres o cuatro, mirando debajo de las hojas, a veces manteniéndose en el aire como colibríes, a veces trepando por la corteza como un ratón... Pese a ser (o precisamente por ello) un pajarito muy pequeño, su reclamo y su canto son muy potentes. La alegría de la Avenida, vamos.





jueves, 25 de diciembre de 2014

Carbonero y Petirrojo en Sant Antoni


videoPrimero se oye al Carbonero, cantando con fuerza un reclamo repetitivo... Después suena, más suave, el trino de un Petirrojo. El vídeo (en el que no se aprecian los pájaros) está tomado con el móvil en el barrio de Sant Antoni, Barcelona. Tanto el Carbonero como el Petirrojo son aves fáciles de ver y escuchar en muchos lugares del mismísimo centro de la ciudad Condal, sobre todo en invierno. Hoy, día festivo, casi no había tráfico y se hacían más patentes las voces de estos pajaricos. 






sábado, 25 de octubre de 2014

Autillos en Montjuic


Suelen llegar por marzo y marchar en octubre. En la montaña urbana de Montjuïc (Barcelona) son fáciles de oír cuando se acalla el run-run del tráfico. El pasado día 20, mientras corría por Montjuïc, se escuchaba perfectamente a uno de estos pequeños búhos cerca del Poble Espanyol. Grabé el sonido con el móvil.




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sábado, 27 de septiembre de 2014

Dieta de oso, caca de oso


David (colaborador de este blog), Euge, Jean Marc y Alex han estado recorriendo los Alpes en bici durante este mes de septiembre. Entre prados, nieblas, vacas y abetos los tres ciclistas han pasado fronteras por senderos de cabras y han tenido algún que otro encuentro interesante: las marmotas les saludaron al inicio del camino, una noche durmieron "arropados" por los aullidos de los lobos y una fresca mañana se encontraron lo que parecía... un gran boñigón de oso.

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No sé qué pensar cuando un amigo se acuerda de ti al ver un excremento enorme, pero el caso es que, friki que es uno, me maravilló que un colega me pudiera enviar un vídeo desde los Alpes italianos en riguroso directo (o casi) y que yo pudiera estar comprobando al mismo tiempo, 1200 kilómetros más al oeste, si aquel cagarro era de vaca, de oso pardo o de pagés.

Al lío...

Aquello que sale en el vídeo de David tiene toda la pinta de un excremento de oso pardo (Ursus arctos), la forma y el tamaño (aunque hay que tener en cuenta que parece un poco hinchado por la humedad) descartan que pertenezcan a bóvidos, humanos o incluso lobos. Podría ser de un mastín grande, quizás, pero el contenido en hierba también lo dejaría fuera de estas posibilidades. 

Las imágenes del vídeo están tomadas en el Parque Natural de Adamello Brenta, en concreto en la zona de Madonna di Campiglio, donde viven un par de decenas de osos pardos (algunas fuentes apuntan a unos 40 ejemplares). A mediados de los noventa del siglo pasado la población de osos de esta zona apenas contaba con tres osos, pero un plan de recuperación de la especie ha ido incrementando poco a poco esta cifra gracias a la introducción de osos eslovenos.

La dieta del oso, el gran casivegetariano europeo

David se extraña de que el contenido del truño de oso sea hierba... ¿Pero el oso no es un feroz carnívoro? ¿O al menos un feroz omnívoro? ¿Es que los osos pastan ferozmente como las vacas?

Pues no vamos a negar que el oso coma carne, porque la come, pero la mayor parte de su dieta, al menos en el sur de Europa, la constituyen  plantas herbáceas, arándanos, bellotas, hayucos, cerezas, avellanas, madroños, manzanas, moras, serbales, frambuesas, escaramujos, bulbos... 

Se ha comprobado que el 75% de la dieta de un oso pirenaico se basa en vegetales, un 15'6% micromamíferos (ratones, musarañas...) y un 9'4% insectos. Autores como Camarra, apuntan que el consumo de carne podría rondar el 8% de la dieta anual, principalmente conseguida de carroñas.

Entre los osos cantábricos el consumo de carne de bóvido asciende casi al 10% de la dieta anual, con un importante aporte de presas silvestres (principalmente cervatos y corcinos). El 90% restante se reparte entre fuentes vegetales -la mayor parte-, insectos y micromamíferos.

Conclusión

La dieta del oso pardo por nuestras latitudes parece ser bastante variada y fundamentalmente vegetariana. Por ahora no parecen haber atacado a ciclistas de montaña, y otros ataques a humanos suelen ser de osos acorralados. Pedalead tranquilos, pues,  amigos, sin temor a la zarpa del oso.


Para saber más sobre cacas de oso



Fuentes:

Berducou, C., Faliu, L., Barrat, J. (1982). Le régime alimentaire de l’ours brun des Pyrénées. Buul. Mens. ONC 54:34-45.
Berducou, C., Faliu, L., Barrat, J. (1983). The food habits of the brown bear in the national park of the western Pyrenees (France) as revealed by faeces analysis. Acta Zoologica Fennica, Supplement No. 174: 153-156.
Blanco, J. C., Ballesteros, F., García-Serrano, A., Herrero, J., Nores, C., Palomero, G. (2011). Behaviour of brown bears killing wild ungulates in the Cantabrian Mountains, Southwestern Europe. European Journal of Wildlife Research, 57 (3): 669-673.
Bocherens, H., Argant, A., Argant, J., Billiou, D., Cregut-Bonnoure, E., Donat-Ayache, B., Philippe, M., Thinon, M. (2004). Diet reconstruction of ancient brown bears (Ursus arctos) from Mont Ventoux (France) using bone collagen stable isotope biogeochemistry (C-13, N-15). Canadian Journal of Zoology, 82 (4): 576-586
Braña, F., Campo, J. C., Lastra, C. (1979). Sobre el oso pardo en la Cordillera Cantábrica : Situación actual y datos de alimentación. Pp. 91-101. En: La grande faune pyreneenne et des montagnes d’Europe. Ed. F. I. E. P., Pau.
Braña, F., Naves, J., Palomero, G. (1993). Hábitos alimenticios y configuración de la dieta del oso pardo en la Cordillera Cantábrica. Pp. 81-103. En: Naves, J., Palomero, G. (Eds.). El oso pardo (Ursus arctos) en EspañaICONA, Madrid.
Camarra, J. J. (1986). Changes in brown bear predation on livestock in the western French Pyrénées from 1968 to 1979.Int. Conf. Bear Res. And Manage., 6:183-186.
Camarra, J. C. (1989). L’ours brun. Ed. Hatier, Paris.
Campo, J. C., Marquínez. J., Naves, J., Palomero, G. (1986). Les dégats des ours. Acta Biologica Montana, 6: 99-103.
Clevenger, A. P. (1991a). Hábitos alimenticios. Pp. 29-46. En: Clevenger, A. P., Purroy, F. (Eds.). Ecología del oso pardo en España. Monografías del Museo Nacional de Ciencias Naturales, 4. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid.
Clevenger, A. P., Campos , M. A., Hartasánchez, A. (1994). Brown bear Ursus arctos predation on livestock in the Cantabrian Mountains, Spain . Acta Theriologica, 39 (3): 267-278.
Clevenger, A. P., Purroy, F. J. (1988). El oso en León. Servicio de Publicaciones de la Universidad de León, León.
Clevenger, A. P., Purroy, F. J., Pelton, M. R. (1992). Food habits of brown bears (Ursus arctos) in the Cantabrian Mountains, Spain. Journal of Mammalogy, 73 (2): 415-421.
Couturier, M. (1954). L’ours brun. Ed. Arthaud, Grenoble.
Faliu, L., Berducou, C., Barrat, J. (1980). La regime carnivore de l'ours des Pyrenees. Etude preliminaire. Ciconia, 4 (1): 21-32.
García-Gaona, J. F., Roy, E. (1993). Daños del oso en la Cordillera Cantábrica. Pp. 289-307 En: Naves, J., Palomero, G. (Eds.). El oso pardo (Ursus arctos) en EspañaICONA, Madrid.
Garzón, P., Palacios, F. (1979). Datos preliminares sobre la alimentación del oso pardo (Ursus arctos pyrenaicus Fischer, 1899) en la Cordillera Cantábrica. Boletín de la Estación Central de Ecología, 8 (15): 61-68.
Hartasánchez, A., Pando, D., Purroy, F. J., Magadán, J. R. (2006). Las carroñas del ganado extensivo, vitales para el oso pardo. Quercus, 246: 10-16.
Naves, J., Fernández-Gil, A., Rodríguez, C., Delibes, M. (2006). Brown bear food habits at the border of its range: a long-term study. Journal of Mammalogy, 87 (5): 899-908.
Notario, R. (1964). El oso pardo en España. Ministerio de Agricultura, Madrid.
Pollo, C. (2006). Tipología, estacionalidad, evolución temporal y distribución espacial de los daños atribuidos al oso pardo (Ursus arctos) en la provincia de León (1974-2005). Galemys, 18: 3-17.
Purroy, F. J. (1991). Daños a ganadería y agricultura. Pp. 125-130. En: Clevenger, A. P., Purroy, F. (Eds.). Ecología del oso pardo en España. Monografías del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid.
Purroy, F. J., Clevenger, A. P., Gosta, L., Sáenz de Buruaga, M. (1988). Demografía de los grandes mamíferos (jabalí, corzo, ciervo, lobo y oso) de la Reserva Nacional de Caza de Riaño: análisis de la predación e incidencia en la ganadería.Biología Ambiental, 1: 375-387.
Rodríguez, C., Naves, J., Fernández-Gil, A., Obeso, J. R., Delibes, M. (2007). Long-term trends in food habits of a relict brown bear population in northern Spain: the influence of climate and local factors. Environmental Conservation, 34 (1): 36-44. 




domingo, 31 de agosto de 2014

La mosca asesina de moscas


Este terrible animal volaba por la Sierra de la Fontanella cuando se posó en la mesa. Un escalofrío recorrió mi espalda. Rápida como una centella se abalanzó sobre una mosca, la paralizó y le absorbió los jugos vitales. Mi entomólogo de guardia, David Molina, la identificó sin problemas. 

La Mosca asesina, un asílido inofensivo para las personas excepto si se empeñan en atraparla