jueves, 25 de diciembre de 2014

Carbonero y Petirrojo en Sant Antoni


videoPrimero se oye al Carbonero, cantando con fuerza un reclamo repetitivo... Después suena, más suave, el trino de un Petirrojo. El vídeo (en el que no se aprecian los pájaros) está tomado con el móvil en el barrio de Sant Antoni, Barcelona. Tanto el Carbonero como el Petirrojo son aves fáciles de ver y escuchar en muchos lugares del mismísimo centro de la ciudad Condal, sobre todo en invierno. Hoy, día festivo, casi no había tráfico y se hacían más patentes las voces de estos pajaricos. 






sábado, 25 de octubre de 2014

Autillos en Montjuic


Suelen llegar por marzo y marchar en octubre. En la montaña urbana de Montjuïc (Barcelona) son fáciles de oír cuando se acalla el run-run del tráfico. El pasado día 20, mientras corría por Montjuïc, se escuchaba perfectamente a uno de estos pequeños búhos cerca del Poble Espanyol. Grabé el sonido con el móvil.




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sábado, 27 de septiembre de 2014

Dieta de oso, caca de oso


David (colaborador de este blog), Euge, Jean Marc y Alex han estado recorriendo los Alpes en bici durante este mes de septiembre. Entre prados, nieblas, vacas y abetos los tres ciclistas han pasado fronteras por senderos de cabras y han tenido algún que otro encuentro interesante: las marmotas les saludaron al inicio del camino, una noche durmieron "arropados" por los aullidos de los lobos y una fresca mañana se encontraron lo que parecía... un gran boñigón de oso.

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No sé qué pensar cuando un amigo se acuerda de ti al ver un excremento enorme, pero el caso es que, friki que es uno, me maravilló que un colega me pudiera enviar un vídeo desde los Alpes italianos en riguroso directo (o casi) y que yo pudiera estar comprobando al mismo tiempo, 1200 kilómetros más al oeste, si aquel cagarro era de vaca, de oso pardo o de pagés.

Al lío...

Aquello que sale en el vídeo de David tiene toda la pinta de un excremento de oso pardo (Ursus arctos), la forma y el tamaño (aunque hay que tener en cuenta que parece un poco hinchado por la humedad) descartan que pertenezcan a bóvidos, humanos o incluso lobos. Podría ser de un mastín grande, quizás, pero el contenido en hierba también lo dejaría fuera de estas posibilidades. 

Las imágenes del vídeo están tomadas en el Parque Natural de Adamello Brenta, en concreto en la zona de Madonna di Campiglio, donde viven un par de decenas de osos pardos (algunas fuentes apuntan a unos 40 ejemplares). A mediados de los noventa del siglo pasado la población de osos de esta zona apenas contaba con tres osos, pero un plan de recuperación de la especie ha ido incrementando poco a poco esta cifra gracias a la introducción de osos eslovenos.

La dieta del oso, el gran casivegetariano europeo

David se extraña de que el contenido del truño de oso sea hierba... ¿Pero el oso no es un feroz carnívoro? ¿O al menos un feroz omnívoro? ¿Es que los osos pastan ferozmente como las vacas?

Pues no vamos a negar que el oso coma carne, porque la come, pero la mayor parte de su dieta, al menos en el sur de Europa, la constituyen  plantas herbáceas, arándanos, bellotas, hayucos, cerezas, avellanas, madroños, manzanas, moras, serbales, frambuesas, escaramujos, bulbos... 

Se ha comprobado que el 75% de la dieta de un oso pirenaico se basa en vegetales, un 15'6% micromamíferos (ratones, musarañas...) y un 9'4% insectos. Autores como Camarra, apuntan que el consumo de carne podría rondar el 8% de la dieta anual, principalmente conseguida de carroñas.

Entre los osos cantábricos el consumo de carne de bóvido asciende casi al 10% de la dieta anual, con un importante aporte de presas silvestres (principalmente cervatos y corcinos). El 90% restante se reparte entre fuentes vegetales -la mayor parte-, insectos y micromamíferos.

Conclusión

La dieta del oso pardo por nuestras latitudes parece ser bastante variada y fundamentalmente vegetariana. Por ahora no parecen haber atacado a ciclistas de montaña, y otros ataques a humanos suelen ser de osos acorralados. Pedalead tranquilos, pues,  amigos, sin temor a la zarpa del oso.


Para saber más sobre cacas de oso



Fuentes:

Berducou, C., Faliu, L., Barrat, J. (1982). Le régime alimentaire de l’ours brun des Pyrénées. Buul. Mens. ONC 54:34-45.
Berducou, C., Faliu, L., Barrat, J. (1983). The food habits of the brown bear in the national park of the western Pyrenees (France) as revealed by faeces analysis. Acta Zoologica Fennica, Supplement No. 174: 153-156.
Blanco, J. C., Ballesteros, F., García-Serrano, A., Herrero, J., Nores, C., Palomero, G. (2011). Behaviour of brown bears killing wild ungulates in the Cantabrian Mountains, Southwestern Europe. European Journal of Wildlife Research, 57 (3): 669-673.
Bocherens, H., Argant, A., Argant, J., Billiou, D., Cregut-Bonnoure, E., Donat-Ayache, B., Philippe, M., Thinon, M. (2004). Diet reconstruction of ancient brown bears (Ursus arctos) from Mont Ventoux (France) using bone collagen stable isotope biogeochemistry (C-13, N-15). Canadian Journal of Zoology, 82 (4): 576-586
Braña, F., Campo, J. C., Lastra, C. (1979). Sobre el oso pardo en la Cordillera Cantábrica : Situación actual y datos de alimentación. Pp. 91-101. En: La grande faune pyreneenne et des montagnes d’Europe. Ed. F. I. E. P., Pau.
Braña, F., Naves, J., Palomero, G. (1993). Hábitos alimenticios y configuración de la dieta del oso pardo en la Cordillera Cantábrica. Pp. 81-103. En: Naves, J., Palomero, G. (Eds.). El oso pardo (Ursus arctos) en EspañaICONA, Madrid.
Camarra, J. J. (1986). Changes in brown bear predation on livestock in the western French Pyrénées from 1968 to 1979.Int. Conf. Bear Res. And Manage., 6:183-186.
Camarra, J. C. (1989). L’ours brun. Ed. Hatier, Paris.
Campo, J. C., Marquínez. J., Naves, J., Palomero, G. (1986). Les dégats des ours. Acta Biologica Montana, 6: 99-103.
Clevenger, A. P. (1991a). Hábitos alimenticios. Pp. 29-46. En: Clevenger, A. P., Purroy, F. (Eds.). Ecología del oso pardo en España. Monografías del Museo Nacional de Ciencias Naturales, 4. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid.
Clevenger, A. P., Campos , M. A., Hartasánchez, A. (1994). Brown bear Ursus arctos predation on livestock in the Cantabrian Mountains, Spain . Acta Theriologica, 39 (3): 267-278.
Clevenger, A. P., Purroy, F. J. (1988). El oso en León. Servicio de Publicaciones de la Universidad de León, León.
Clevenger, A. P., Purroy, F. J., Pelton, M. R. (1992). Food habits of brown bears (Ursus arctos) in the Cantabrian Mountains, Spain. Journal of Mammalogy, 73 (2): 415-421.
Couturier, M. (1954). L’ours brun. Ed. Arthaud, Grenoble.
Faliu, L., Berducou, C., Barrat, J. (1980). La regime carnivore de l'ours des Pyrenees. Etude preliminaire. Ciconia, 4 (1): 21-32.
García-Gaona, J. F., Roy, E. (1993). Daños del oso en la Cordillera Cantábrica. Pp. 289-307 En: Naves, J., Palomero, G. (Eds.). El oso pardo (Ursus arctos) en EspañaICONA, Madrid.
Garzón, P., Palacios, F. (1979). Datos preliminares sobre la alimentación del oso pardo (Ursus arctos pyrenaicus Fischer, 1899) en la Cordillera Cantábrica. Boletín de la Estación Central de Ecología, 8 (15): 61-68.
Hartasánchez, A., Pando, D., Purroy, F. J., Magadán, J. R. (2006). Las carroñas del ganado extensivo, vitales para el oso pardo. Quercus, 246: 10-16.
Naves, J., Fernández-Gil, A., Rodríguez, C., Delibes, M. (2006). Brown bear food habits at the border of its range: a long-term study. Journal of Mammalogy, 87 (5): 899-908.
Notario, R. (1964). El oso pardo en España. Ministerio de Agricultura, Madrid.
Pollo, C. (2006). Tipología, estacionalidad, evolución temporal y distribución espacial de los daños atribuidos al oso pardo (Ursus arctos) en la provincia de León (1974-2005). Galemys, 18: 3-17.
Purroy, F. J. (1991). Daños a ganadería y agricultura. Pp. 125-130. En: Clevenger, A. P., Purroy, F. (Eds.). Ecología del oso pardo en España. Monografías del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid.
Purroy, F. J., Clevenger, A. P., Gosta, L., Sáenz de Buruaga, M. (1988). Demografía de los grandes mamíferos (jabalí, corzo, ciervo, lobo y oso) de la Reserva Nacional de Caza de Riaño: análisis de la predación e incidencia en la ganadería.Biología Ambiental, 1: 375-387.
Rodríguez, C., Naves, J., Fernández-Gil, A., Obeso, J. R., Delibes, M. (2007). Long-term trends in food habits of a relict brown bear population in northern Spain: the influence of climate and local factors. Environmental Conservation, 34 (1): 36-44. 




domingo, 31 de agosto de 2014

La mosca asesina de moscas


Este terrible animal volaba por la Sierra de la Fontanella cuando se posó en la mesa. Un escalofrío recorrió mi espalda. Rápida como una centella se abalanzó sobre una mosca, la paralizó y le absorbió los jugos vitales. Mi entomólogo de guardia, David Molina, la identificó sin problemas. 

La Mosca asesina, un asílido inofensivo para las personas excepto si se empeñan en atraparla

domingo, 3 de agosto de 2014

El Naturalista de guardia (I): Ciervo volante


David iba esta mañana con la bicicleta por las montañas del Vallès y se ha encontrado con un ejemplar del mayor escarabajo europeo: el Ciervo volante (Lucanus cervus, Escanyapolls en catalán). El pobre invertebrado había pasado a mejor vida y, aunque la foto no es muy nítida, se pueden apreciar muy bien sus enormes mandíbulas con las que los machos de ciervos pelean contra otros machos con un estilo muy parecido al de la lucha libre. 

Macho de Lucanus cervus Foto: David de Caralt

Se trata de una especie amenazada, cuya regresión se asocia a la pérdida de su hábitat principal: los robledales maduros; es bastante probable que el coleccionismo entomológico también haya afectado a sus poblaciones. Pese a su espectacularidad, tamaño y relativamente amplia distribución, aún hay muchas incógnitas sobre su biología (posible hibernación, edad máxima, datos sobre la cópula...).

Macho de Ciervo volante dibujado por el naturalista decimonónico inglés George Shaw

viernes, 1 de agosto de 2014

Chumbera o el corazón sangrante


Copil quería vengar el abandono que había sufrido su madre, la diosa Malinalxóchitl, por parte del fiero Hutzilopotchili. Éste, enterado de los planes de Copil, mandó a sus sacerdotes a que le arrancaran el corazón y lo enterraran en un pedregal. Al día siguiente, y ante los estupefactos ojos de Hutzilopotchili, había aparecido una planta recia y fuerte, armada de afiladas espinas, el Nopal... Pero si matar a Copil fue fácil, acabar con el Nopal se convirtió en tarea imposible... Hoy en día el Nopal (Opuntia stricta, Figuera palera, Chumbera, Tunera...) es considerada una de las 100 especies más invasoras del planeta.

Chumbera en floración en la comarca del Vallès Oriental



Ágave, la planta de la diosa Mayáhuel


Excursión vespertina con un puñado de niños. Vamos viendo las hormigas, cogiendo almendras verdes e imaginando mordiscos de dragón en las rocas. Una fila de ágaves custodia un bancal abandonado. Sus hojas parecen de cuero, la vara que sostiene sus flores se extiende cinco metros hacia las nubes.

Ágaves en un bancal abandonado de Sant Feliu de Codines 


Dentro del Ágave, contaban los mexicas, vivía Mayáhuel, diosa de la fertilidad y lo nutricio, creadora del pulque (de donde se obtiene el mezcal y el tequila) y protectora de las mujeres parturientas... Los indios americanos le daban una importancia excepcional a esta enorme planta que puede vivir hasta 25 años y cuyo ciclo vital está ligado al de los murciélagos. En su tierra natal, el Ágave florece cuando la densidad de murciélagos es mayor, ya que son estos mamíferos voladores los encargados de polinizar sus flores.

El Ágave (Agave americana, Atzavara en catalán) es una planta vigorosa y resistente, de fácil crecimiento y, por tanto, de difícil erradicación. Los mismos que la introducimos hace quinientos años (para producir fibra para cuerdas) ahora nos rascamos la cabeza intentando quitárnosla de encima. Los ágaves son especialmente dañinos en los frágiles ecosistemas litorales, donde pueden extenderse rápidamente y desplazar a la vegetación autóctona. Pero siempre es más difícil acabar con una planta cuando tiene una diosa dentro... 

La diosa azteca Mayáhuel dentro de un Ágave y en posición de parto, en la página 9 del Códice Laud

domingo, 27 de julio de 2014

La avispa del barro


Cada vez que entra en el taller todo el mundo se alarma... Es bastante grande y vuela con las largas patas colgando, con lo que acentúa su tamaño; además, se ve a simple vista que es una avispa, por lo que la inquietud se acrecienta. Pero no hay mucho que temer, es una Avispa alfarera (Sceliphron caementatum) y anda un poco despistada. Su aguijón con veneno paralizante está reservado para sus presas, y la mayoría de sus presas -en general arañas- van al hogar de barro que acoge a su larva.

Las patas amarillas y negras son muy distintivas

La Avispa hace el nido de barro en lugares protegidos, muy frecuentemente en los quicios de nuestras ventanas. Cuando la larva ya se ha convertido en imago (precioso nombre para referirse a la forma adulta de algunos insectos) sale de su sarcófago e inicia una nueva vida con su potente equipación de depredador de depredadores.

El nido de barro, ya vacío, que encontramos en la ventana del comedor. En su interior sólo quedaba la funda de la crisálida 

Gracias Davidacho por la información sobre el bicho!

miércoles, 9 de julio de 2014

Feroz


Aquel Abejorro parecía dormido. Juraría que hacía dos horas que lo había visto libando en la misma flor. Me acerco y veo la escena. Una diminuta Araña cangrejo (Thomisus onustus) blanca como una perla sostiene entre sus patas al peludo y gordo himenóptero.El Abejorro está paralizado por el veneno de la Araña, que ya ha debido empezar a sorber el interior de su presa. Me maravillo por lo que veo. En proporciones "vertebradas" sería como si un Gato montés colgado de un pino sostuviera a un Oso pardo por las cervicales.

La foto está hecha en Biar, el verano del 2013, con Olympus SP-510UZ

Feroz


martes, 8 de julio de 2014

Vencejos o vivir del aire


En la década de los 50 del siglo XX los técnicos de los aeropuertos europeos detectaban en sus radares unas misteriosas manchas móviles que se movían a 3000 metros de altitud durante las noches de primavera y verano. En la jerga de los técnicos aeroportuarios a aquellas misteriosas pulsiones que aparecían en sus pantallas se les denominaba "ángeles".  Entonces apareció un suizo llamado Weitnauer, inspirado por un inglés llamado Lack,  que se dedicó a volar en avioneta a 3000 metros al atardecer dispuesto a resolver el misterio de los ángeles y encontró... vencejos.

Todavía no se sabe muy bien cómo pero los vencejos comunes (Falciots, Apus apus), los que estos días vemos formar grandes bandadas en nuestras ciudades para empezar su viaje a África, duermen en el cielo. Al caer la tarde miles de estas aves suben hasta una altura donde ningún depredador les alcanzará... Y tan alto que, cuando se sumen en su sueño aéreo y caigan inconscientes como piedras al vacío, podrán rectificar a media caída y volver a subir.

Todo lo hacen en el aire los vencejos excepto la cría de sus polluelos, que realizan en grietas y agujeros de las partes más altas de nuestras edificaciones. Comen, beben y duermen sin parar de volar, flirtean y copulan en el aire, juegan y hacen cabriolas de vértigo en lo más inasible de nuestro planeta. 

Como si fueran ángeles. 


 

miércoles, 2 de julio de 2014

El mar a la vuelta de la esquina

El mar está a la vuelta de la esquina y parece normal que las Gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) cacen en copla una paloma y luego la despedacen sin rubor y gran espectáculo de voces y aleteos en una céntrica calle de Barcelona.

Que el mar está a la vuelta de la esquina es también lo que ocurre en el Delta del Llobregat, donde vimos FochasFulica atra), Garcetas comunes (Egretta garcetta), Abejarucos (Merops apiaster), Ánades reales (Anas plathyrrinchos), Ruiseñores bastardos (Cettia cetti) y Gaviotas de Audouin (Larus audounni).


Y que el mar esté a la vuelta de la esquina es lo que necesita el Lirio de mar (Pancratium maritimum) para completar su nombre y su porte. Este ejemplar es de la Platja del Remolar y ésta es la mejor época para disfrutar de su floración en todas aquellas zonas litorales que tengan un rinconcito sin urbanizar...



NOTA; Foticos echadas con el móvil


lunes, 9 de junio de 2014

Vallvidrera: El Pantano encantado

La jabalina y sus rayones
Casi recién bajados del tren una pareja nos comentaba emocionada que una jabalina con sus rayones merodeaba por la zona del merendero que hay junto a la Casa del Guarda del Pantà. Nos acercamos en silencio y allí estaban, hozando en la gravilla, a la búsqueda de a saber qué... Los observamos a placer a una distancia prudencial hasta que los ladridos de un perro que pasaba cerca hicieron que mamá jabalí gruñera en nuestra dirección de una manera ciertamente... asertiva. 

El Jabalí es una especie matriarcal. La vida social se organiza alrededor de una hembra que cuida y lidera una manada compuesta por los rayones del año, crías de años anteriores y varias hembras jóvenes; los machos adultos y subadultos hacen su vida de forma satélite alrededor de estos grupos familiares.

La jabalina es una madre dedicada y cuidadosa. Llegada la época de la reproducción construye una cámara de cría con paredes y cobertura hechas de ramas y con un lecho de vegetación más mullido preparado con ramitas trituradas por ella misma. Antes, habrá elegido el mejor lugar del bosque, bien orientado, frondoso y cercano a puntos de agua.

Hembra de Ánade real

Después del encuentro con la familia jabalí bajamos a la orilla del pantano y en cuanto nos sentamos a almorzar, se nos acercó una hembra de Azulón (Ànec collverd, Anas platyrhynchos) dispuesta a recoger las migas que se nos cayeran al agua. En la orilla opuesta otras dos hembras de la misma especie de ánade conducían por el agua a una docena de patitos. Sobre nosotros, entre las ramas de los pinos y encinas se columpiaban, piaban, cantaban y graznaban urracas, tórtolas turcas, herrerillos capuchinos, carboneros, agateadores, mirlos, arrendajos, estorninos y palomas torcaces. Un Zampullín chico relinchó entre los juncos. Las tortugas de Florida sesteaban al sol sobre los troncos semisumergidos.

 




A punto de volver, nos paramos a contemplar una mariposa Macaón (Papilio machaon) a la que le faltaba un trozo de una de las alas. 


El Pantano de Vallvidrera está a veinte minutos en tren del centro de Barcelona. Recibe centenares de visitantes cada fin de semana y, sin embargo, no se puede negar que es un lugar único, cercano y accesible,  para contemplar episodios magníficos de vida silvestre mediterránea.



 








martes, 18 de febrero de 2014

Criando malvas

Las malvas (Malva sp.) son una planta guerrillera, resistente y muy común. Hay en la Península Ibérica casi una veintena de especies de este género, que adornan con sus flores azuladas y violetas los lugares más degradados de nuestra geografía. Y es que esta humilde hierba -de infinitas aplicaciones medicinales- es nitrófila, o sea, amante del Nitrógeno, y se encuentra allí donde este elemento es abundante, como campos abandonados,descampados, bordes de carreteras y... lugares con cadáveres, de ahí que sea protagonista de dichos relacionados como "criando malvas". 

Las de la foto las atrapé adorando el sol en un lugar muy castigado de Poblenou (Barce
lona).