jueves, 16 de julio de 2009

Psamófilas, las plantas de la playa




"¿Cuál de estas dos plantas es el cardo marino?": esta es la pregunta que nos hacíamos el otro día en el delta del Llobregat los señores Carendell, Alemany y este naturalista discreto. La cuestión se complicaba con el nombre en catalán, ya que, en la vastedad de mi ignorancia, pensaba que una era el Panical marí y la otra el famoso Card marí. Y ahí no acaba todo, porque una de las dos es una planta bastante amenazada en todo el Mediterráneo: o sea, de las que hay que saberse.

Cardo marino, Card marí o Panical marí (Eryingium maritimum) es la planta de la izquierda, de hojas de color verde grisáceo con forma estrellada, la que propiamente parece un cardo, vamos. Según la IUCN (International Union for Conservation of Nature) su situación es poco preocupante.

Zanahoria bastarda, Safanòria marina -en valencià, si algú sap el nom en català que ho digui, si us plau- (Echinophora spinosa) es la planta de la derecha, la que presenta una bonita floración blanca. Según la IUCN su situación es vulnerable.

Ambas plantas son psamófilas, es decir, y recurriendo al griego clásico, amigas de la arena, lo que significa que están perfectamente adaptadas a vivir en un medio tan duro como son las dunas de las playas, donde todo parece impedir el crecimiento de las plantas: la tierra drena el agua dulce rápidamente y, además, está repleta de sal, la insolación es inclemente y las temperaturas son muy elevadas (pensad lo caliente que está la arena en verano!). Pese a su equipo de supervivencia, estas auténticas heroínas del litoral han recibido una buena paliza en las últimas décadas, debido a nuestro empeño por edificar sobre los arenales y sustituir las dunas por paseos de asfalto.