domingo, 27 de julio de 2014

La avispa del barro


Cada vez que entra en el taller todo el mundo se alarma... Es bastante grande y vuela con las largas patas colgando, con lo que acentúa su tamaño; además, se ve a simple vista que es una avispa, por lo que la inquietud se acrecienta. Pero no hay mucho que temer, es una Avispa alfarera (Sceliphron caementatum) y anda un poco despistada. Su aguijón con veneno paralizante está reservado para sus presas, y la mayoría de sus presas -en general arañas- van al hogar de barro que acoge a su larva.

Las patas amarillas y negras son muy distintivas

La Avispa hace el nido de barro en lugares protegidos, muy frecuentemente en los quicios de nuestras ventanas. Cuando la larva ya se ha convertido en imago (precioso nombre para referirse a la forma adulta de algunos insectos) sale de su sarcófago e inicia una nueva vida con su potente equipación de depredador de depredadores.

El nido de barro, ya vacío, que encontramos en la ventana del comedor. En su interior sólo quedaba la funda de la crisálida 

Gracias Davidacho por la información sobre el bicho!

miércoles, 9 de julio de 2014

Feroz


Aquel Abejorro parecía dormido. Juraría que hacía dos horas que lo había visto libando en la misma flor. Me acerco y veo la escena. Una diminuta Araña cangrejo (Thomisus onustus) blanca como una perla sostiene entre sus patas al peludo y gordo himenóptero.El Abejorro está paralizado por el veneno de la Araña, que ya ha debido empezar a sorber el interior de su presa. Me maravillo por lo que veo. En proporciones "vertebradas" sería como si un Gato montés colgado de un pino sostuviera a un Oso pardo por las cervicales.

La foto está hecha en Biar, el verano del 2013, con Olympus SP-510UZ

Feroz


martes, 8 de julio de 2014

Vencejos o vivir del aire


En la década de los 50 del siglo XX los técnicos de los aeropuertos europeos detectaban en sus radares unas misteriosas manchas móviles que se movían a 3000 metros de altitud durante las noches de primavera y verano. En la jerga de los técnicos aeroportuarios a aquellas misteriosas pulsiones que aparecían en sus pantallas se les denominaba "ángeles".  Entonces apareció un suizo llamado Weitnauer, inspirado por un inglés llamado Lack,  que se dedicó a volar en avioneta a 3000 metros al atardecer dispuesto a resolver el misterio de los ángeles y encontró... vencejos.

Todavía no se sabe muy bien cómo pero los vencejos comunes (Falciots, Apus apus), los que estos días vemos formar grandes bandadas en nuestras ciudades para empezar su viaje a África, duermen en el cielo. Al caer la tarde miles de estas aves suben hasta una altura donde ningún depredador les alcanzará... Y tan alto que, cuando se sumen en su sueño aéreo y caigan inconscientes como piedras al vacío, podrán rectificar a media caída y volver a subir.

Todo lo hacen en el aire los vencejos excepto la cría de sus polluelos, que realizan en grietas y agujeros de las partes más altas de nuestras edificaciones. Comen, beben y duermen sin parar de volar, flirtean y copulan en el aire, juegan y hacen cabriolas de vértigo en lo más inasible de nuestro planeta. 

Como si fueran ángeles. 


 

miércoles, 2 de julio de 2014

El mar a la vuelta de la esquina

El mar está a la vuelta de la esquina y parece normal que las Gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) cacen en copla una paloma y luego la despedacen sin rubor y gran espectáculo de voces y aleteos en una céntrica calle de Barcelona.

Que el mar está a la vuelta de la esquina es también lo que ocurre en el Delta del Llobregat, donde vimos FochasFulica atra), Garcetas comunes (Egretta garcetta), Abejarucos (Merops apiaster), Ánades reales (Anas plathyrrinchos), Ruiseñores bastardos (Cettia cetti) y Gaviotas de Audouin (Larus audounni).


Y que el mar esté a la vuelta de la esquina es lo que necesita el Lirio de mar (Pancratium maritimum) para completar su nombre y su porte. Este ejemplar es de la Platja del Remolar y ésta es la mejor época para disfrutar de su floración en todas aquellas zonas litorales que tengan un rinconcito sin urbanizar...



NOTA; Foticos echadas con el móvil