Río Vinalopó, el gran explotado



Pocas veces relacionamos el desarrollo económico de un lugar determinado con los recursos naturales que lo han hecho posible, salvo, quizás, los ejemplos de la explotación minera y petrolífera. Quienes estamos acostumbrados a ver el río Vinalopó a su paso por la localidad de Elche siempre hemos considerado al raquítico Vinalopó como una acequia no muy caudalosa o, a lo sumo, un canal de alcantarilla al aire libre. Sin embargo, el más humilde de los cursos fluviales de la cuenca del Júcar viene vertebrando la parte occidental de la provincia de Alicante desde tiempos inmemoriales, siendo explotado sin reparo hasta dejarlo sin gota de agua en no pocos veranos.

Prácticamente sin salir de la comarca que le ve nacer y a la que da nombre (Alto Vinalopó), nuestro río recibe una primera paliza que lo deja casi noqueado y, en cualquier caso, sin la fresca acometividad que presenta en su nacimiento y que tan bien se ve reflejada en la foto de este post. Así, el Vinalopó da de beber a las huertas de Banyeres de Mariola, Beneixama y Bocairent, localidad esta última donde el azud de la Acequia puede llegar a consumir todo el caudal del río durante el verano. En Banyeres el cauce comienza a recibir aguas residuales y ya en Beneixama el caudal del Vinalopó es magro y sucio, soportando su lecho y orillas extracciones de áridos. Aguas abajo de Villena, el río recibe los aportes de la Acequia del Rey que, por las características del terreno, son de tipo salobre; también recibe aquí, y por la misma vía, aguas residuales de Villena.

En Elda, Petrer, Monóvar y Novelda, el baqueteado Vinalopó bebe lo que le aportan las ramblas y arroyos locales, pero este respiro no es muy enriquecedor ya que en estos municipios las empresas marmoleras vierten en él sus detritos, convirtiendo el río en un hilo de agua lechoso y espeso. Estos residuos de las marmoleras han colmatado, un poco más abajo, el Embalse de Elche, una de las presas más antiguas de Europa.

En Elche, el río vertebra la ciudad y le da un atractivo especial gracias a la abundancia de puentes y huertos de palmeras, regados en otros tiempos con aguas del Vinalopó pero que hoy en día se abastecen principalmente con los canales del Taibilla. En algún momento dentro del término ilicitano, el Vinalopó, sucio, esquelético y boqueando, desaparece.

En apenas ochenta kilómetros de recorrido, el Vinalopó riega huertas de varias localidades, transporta residuos urbanos e industriales de las poblaciones de tres comarcas, aporta áridos, configura el paisaje rural y urbano, es represado al menos una vez (sin contar azudes) y rodeado de hormigón en casi todos los tramos. Tras estos trabajos hercúleos, se desvanece antes de llegar al mar acompañado por nuestra indiferencia.

Sin embargo, en Banyeres, donde nace este río modesto en tierras poco acostumbradas a los cursos fluviales, las familias alicantinas se arremolinan en torno a sus pozas, y los niños pueden hacerse una idea de lo que es un río sin necesidad de salir de provincia y quizá sea allí, en su nacimiento, el lugar indicado para transmitir el aprecio por estas aguas y cambiar nuestro chip respecto al abuso al que las sometemos unos kilómetros más abajo
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Comentarios

Anónimo ha dicho que…
PRIMERO: BENEJAMA, SE ESCRIBE ASI, BENEJAMA.
SEGUNDO: NO TIENES NI PUTA IDEA, EL RIO TIENE MAS PANTANOS.
TERCERO: DILE PRECISAMENTE A ESOS DE BAÑERES QUE NO "DISFRUTEN" TANTO DEL RIO, QUE SON ELLOS PRECISAMENTE LOS QUE DEJAN EL RIO SECO.
CUARTO: EL RIO DESEMBOCA EN SANTAPOLA, SI LOS ELCHEROS OS HABEIS CARGADO EL CANAL, ASUMIR LA CULPA.
E.M.E ha dicho que…
Uf! La ira que muestra este comentario despreciativo nos hace enorgullecernos mucho de este blog que, aún siendo tan discreto, levanta pasiones.

Gracias, anónimo, por malgastar tu tiempo en mi blog. Lamento haberte cabreado con los nombres oficiales de los pueblos de la Comunitat Valenciana. Supongo que, si pudieran, los redactores de la página web de la Confederación Hidrográfica del Júcar, organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente de donde he sacado parte de la información del artículo, también se disculparian por no haber acertado a contar bien los numerosos pantanos que, según tú, jalonan nuestro Vinalopó. Por cierto,aunque me gusta esa ciudad, no soy de Elche, ni siquiera de Alicante ni de ninguna población de la Comunitat Valenciana, así que no sé qué culpa he de asumir ni de qué canal hablas. Cómo son las cosas, ¿verdad anónimo?, qué inmensa es la lámina de ignorancia de los demás y que pequeña vemos la nuestra... Aprenderé la lección y ahora, en vez de informarme bien en fuentes fiables, te llamaré.
Un saludo, o dos.