Ratones coloraos


Hay en los bosques, en las maquias y en los sotos un bulle-bulle incesante de latidos, carreras, encuentros, nacimientos y muertes que es a la vez multitudinario y maravillosamente discreto. Esta ebullición vital sólo se hace visible para nuestra erguida especie cuando nos acuclillamos, paramos el reloj y afinamos los sentidos… Sólo entonces puede que encontremos algún indicio de los denominados micromamíferos, una tropa bulliciosa y tímida compuesta por musarañas, musgaños, ratones morunos, caseros, de campo y leonados, lirones caretos…

Despensas, cagarruteros, caracoles y frutos roídos y nidos suelen ser algunas de las señales que delatan a estos animales; cada uno hace sus quehaceres de una manera determinada y las huellas que dejan de su actividad permiten –con un amplio margen de error- saber quién ha roído esta piña o construido aquel nido bajo una piedra.

Aparte del trampeo, la mejor manera de conocer la presencia de una u otra especie en una zona determinada es el análisis de las egagrópilas, unas bolas de pelos y huesos que regurgitan las aves de presa por el pico después de una jornada de cacería. Las egagrópilas de las rapaces nocturnas son auténticos registros de microfauna y en ellas podemos encontrar minúsculos cráneos y mandíbulas que, con ayuda de una buena guía, nos mostraran qué tipo de musaraña o roedor vive en la zona de campeo de la rapaz.

Con lo que queda escrito, parece evidente que el contacto visual directo con alguno de estos pequeños animales es complicado, más aún a plena luz del día. Hace unos cuantos días, sin embargo, el señor Carandell y este naturalista discreto nos cruzamos con un auténtico Ratón colorao a eso de las dos de la tarde.

De los ratones coloraos se dicen que son muy listos, y la gente mayor de pueblo, sobre todo de Andalucía, afirma que son tan listos porque están ahí… pero nadie los ve. En Murcia hay una preciosa tradición que afirma que los ratones coloraos son una especie de duendes con forma de roedor que se dedican a hacer carantoñas y cabriolas delante de los niños pequeños para hacerles reír.

El ratón colorao es, ni más ni menos, que el Ratón de campo (Apodemus sylvaticus), llamado en Cataluña Ratolí de bosc. Lo de colorao viene del pelaje de los ratones adultos, de un característico tono pardorojizo que los distingue del Ratón casero (Mus domesticus), de pelo gris plomo. Cuando son jóvenes, sin embargo, los coloraos presentan el pelaje con tonos grises; para asegurarnos de que se trata de un duende genuino nos fijaremos en los pies y las orejas, más grandes en el colorao, y en la cola, más corta en el ratón casero.

Comentarios

DAVIDACHO ha dicho que…
muy buenas naturalista discreto, me alegro de que vuelvas a las andadas, por cierto me dijo jara que lo mismo pasabas por alicante, si eso pegame un toque, que tengo ganas de verte y conocer a tu retoño.

un abrazo.
E.M.E ha dicho que…
Dalo por hecho. No sé si en Biar o en Alicante, pero haremos por vernos.
Un abrazo!
Jara Garcia ha dicho que…
Hola E.M.E.!!!

Como estas? Espero que todo como siempre, bien.
Ya veo que teneis intención de quedada, muy bien.
A mi también me gustaría ver a tu peque, pero bueno, en otro momento.
Tw informo que en laeradelaoruga Davidacho ha montado una encuesta, así que mira si te va bien, y puedes venir algún día, sería genial.
Enhorabuena por el artículo, como siempre muy interesante, eso de los duendes ratones. jeje.
Muchos besos!!
Mide ha dicho que…
Ei té uns peus enormes que el delaten aquest Apodemus!
Molt bé almenys algu publica coses interesants! Ens veiem aviat!
DAVIDACHO ha dicho que…
estuve en cabañeros estos dias, y entre otras cosas hicimos una colaboracion con la UCM pa un censo de ratones, en las trampas que revisamos no calló ningun apodemus, todos Mus spretus, el moruno, que parece ser que tienen una importancia alta en la dispersiond e las bellotas de los quercus.